Poemas, textos y canciones de Isaac «el Negro» Sevi

El Negro Sevi (1956–2020) publicaba sus libros en ediciones artesanales con la premura de quien sabe que la vida es lo que pasa mientras hacemos otros planes, según señala la filosofía lennoniana. No leonina. De Lennon, John. Desde la nostalgia hasta la denuncia, entre testimonio, el deseo y las sonoridades ásperas, la escritura del Negro abrevaba de la inefable vertiente de lo coloquial. En sus textos prima el sonido de la frase dicha, de la palabra tallada por el habla, asumiendo los riesgos de la ilegalidad sintáctica. Imágenes raw que en su crudeza perfilan su belleza. Aquí un puñado de textos para ser dichos en voz alta.

Café Azar,
un cuatro del once del dos mil veinticinco,
en Posadas, Misiones, RA.

De luces en mi ciudad (1988)

En algún lugar están

Quizás en una noche amarga
se pueda volcar en un pedazo
de papel toda la bronca,
pero, no cambiaría
el estado de crisis.
Quizás en una noche amarga,
se pueda por lo menos,
hacer el intento de escribir
las cosas más hermosas.
Porque sé que no estoy sólo,
aunque miro alrededor
y no encuentro a nadie,
pero se que están.
Tienen que estar
en la música que escucho
sin atender,
en los libros que reviso
sin leer.
Quizás en la calle,
cruzan cerca mío
y no me ven,
pero, igual que yo,
fingen estar fuertes.
Sin embargo ayer,
Cachito me enseñó,
cuando su bronca 
escribía un cartel
de propaganda,
y sus gritos llegaban
a nuestros oídos.
Pero nadie se detuvo
para ver qué pasaba,
y seguimos caminando silenciosos
en las redes del maldito cazador
que es el sistema.
Sin embargo, sé que están,
sólo tengo que escuchar
con atención la música,
leer los libros y preparar
el grito.

De La escalera (1992)

De rodillas sucias

La japonesa aquella de rayitas de colores
con un montón de lascas era mi punto.
Qué fácil parecía la escalera en ese entonces,
si sólo era cuestión de tingas y tapaditas.

De rodillas sucias, zapatos embarrados
y algunos moretones por si acaso,
moretones que comparados a los que se hacían
entre azules y colorados no eran nada.

De rodillas sucias, sin entender
que diferencias podían haber entre los
radicales del pueblo y los intransigentes,
que mi viejo con mi tío no se hablaban.

De rodillas sucias seguí trepando la escalera,
mientras el viejo de pelo blanco,
que nada tenía que ver con los votos,
era elegido presidente y anulaba
los contratos petroleros.

De rodillas sucias,
con una japonesa entre los dedos
y un montón de preguntas por hacer,
seguí trepando.

De Pasajeros (1993)

Del Cerro Pelón caen las aguas atravesando la calle hasta la Pusina, los pies descalzos de Francisca juegan con ella mientras los turistas sacan fotos y los autos en caída hacia el puerto la bendicen.
Vuelve a mirar el reloj, son las cinco, el mercado está a la vista, sin embargo Francisca no tiene apuro, se sienta, total ahora vuelve a caer una suave llovizna.


Pasajeros

Diarios pasajeros en la frontera
transitan cargando sus “bagallos”.
Los riesgos son parte en la rutina,
del constante pasar por los controles.
Algunos llevan a cuesta la nostalgia.
Otros llevan a cuesta la esperanza.

De Triángulo (2013)

Siento a Misiones

Como un latido que impulsa mi camino, 
como un sonido,
siento a Misiones en la vista y en la sangre,
siento a Misiones chamigo,
en la más perfecta dimensión de mis sentidos.

Siento el dolor del bosque asesinado
y la alegría del lapacho florecido,
siento el peso del progreso
arrojando sus deshechos sobre el río.

Siento la cara curtida por el viento y el dolor
del pie desnudo en las picadas,
siento el grito del capanga y el trabajo
del mensú en los obrajes.

Siento a los duendes pasearse por las siestas,
silbidos de pájaros y misterios,
siento vibrar la vida con el sonar del chango rubio
y el surgir de amores interminables,
contagiados en la poética de Ayala.

Siento la herencia guaraní
que llevo adentro,
y la fuerza contagiosa del jesuita.

Siento a Misiones
como un latido que impulsa mi camino,
como un sonido.
Siento a Misiones en la vista y en la sangre,
siento a Misiones chamigo,
en la más perfecta dimensión de mis sentidos.


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